Fabius declara al Journal du Dimanche: “La COP21, un momento de mucha intensidad” [fr]

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ENTREVISTA - Laurent Fabius, Presidente de la COP21, se confió al JDD después del acuerdo celebrado el sábado. “Sí, estaba muy conmovido”, declaró.

¿Acaso las negociaciones fueron más duras de lo que usted pensaba?
Para haber conducido la negociación desde hacía varios meses, no me esperaba un largo río tranquilo. Poner de acuerdo a 195 Estados con respecto a posiciones y situaciones muy diferentes, sobre temas relevantes que comprometen su desarrollo por décadas, es una tarea extraordinariamente compleja. Pero, en general, las cosas se desarrollaron de manera serena y constructiva. Hubo momentos más tensos que otros, pero la voluntad de todos y la de mi equipo para lograr un acuerdo permitieron avanzar y finalmente alcanzar el éxito.

“No quise mostrar un exceso de optimismo”

¿Cómo acabó usted por conseguir un acuerdo?
Desde el principio de esta COP21, gané, creo, la confianza de cada uno manteniéndome fiel al método que había anunciado: escucha, transparencia, ambición para el acuerdo y espíritu de compromiso. No había por un lado la presidencia y por el otro las partes: quise que progresáramos juntos hacia nuestro objetivo común. Era indispensable que cada Estado se sintiera no solamente oído, sino también escuchado y comprendido. Era una condición esencial para permitir la confianza en el trabajo, y luego al final el compromiso.

¿Hubo acaso momentos en los que usted se dijo que esto no funcionaría?
Creo en la voluntad y en el trabajo. Siempre he tenido confianza, incluso cuando las negociaciones avanzaban menos rápidamente de lo deseado. Había un “momentum” particular en París. Lo vimos, en especial, con la presencia de 150 Jefes de Estado y de Gobierno en la apertura en torno a François Hollande, y con la movilización excepcional de la sociedad civil ─los gobiernos locales, las empresas, las organizaciones no gubernamentales. Las condiciones de un acuerdo universal se encontraban reunidas: no teníamos derecho a dejar pasar esta oportunidad única, era preciso estar colectivamente a la altura de nuestras responsabilidades.

“Esta conferencia de París escribe la Historia.”

¿Cuándo comprendió usted que esta COP sería una victoria?
En las negociaciones clima, se dice a menudo: “¡Nada está aceptado mientras todo no esté aceptado!” Por ello nunca quise demostrar exceso de optimismo. Siempre consideré que era necesario esperar la aprobación final para poder hablar de éxito. Incluso hasta el último momento eso fue difícil. Este acuerdo climático universal es un equilibrio sutil, construido pacientemente, y es el resultado de un número considerable de consultas con los países y los grupos de negociación: y sólo lo logramos en la recta final.

Estaba usted conmovido en la tribuna, raramente lo vemos así. ¿Por qué esta emoción?
Sí, estaba muy conmovido. A menudo se desvirtúa el uso del adjetivo “histórico”, pero en este caso se justifica: esta conferencia de París escribe la Historia. Es muy raro vivir momentos de esta naturaleza. Ver al conjunto de una sala levantarse para celebrar un éxito que el mundo esperaba desde hacía tanto tiempo, es un momento muy intenso. Tuve un pensamiento particular hacia todos aquellos que dedicaron su vida a la causa del clima, y que no tuvieron la oportunidad de ver este día.

¿A quién se debe este éxito? ¿A usted? ¿A François Hollande
Es un éxito colectivo. El Presidente de la República se movilizó fuertemente para que se pudiera lograr el éxito: su compromiso fue determinante. Por mi parte, en mi calidad de presidente de esta conferencia, estuve llevando a cabo desde hace varios meses un trabajo de preparación minucioso y permanente. Con todo el gobierno y un equipo muy competente de expertos de las negociaciones climáticas, dirigido por nuestra negociadora Laurence Tubiana, así como con los que organizaron la recepción en el Bourget: todos realizaron un trabajo excepcional. La diplomacia francesa desempeñó totalmente su papel. ¡El éxito de la COP21 es una victoria de equipo!

“Un primer balance colectivo de los compromisos de los Estados tendrá lugar a partir de 2018”

¿El planeta está realmente a salvo?
El acuerdo aprobado es un viraje decisivo, pero queda mucho trabajo por hacer ─y en primer lugar su aplicación. El objetivo consiste en contener el calentamiento a 2°C a partir de ahora y hasta finales del siglo, e incluso esforzarse en limitar este aumento a 1.5 °C. Este acuerdo de París contiene los principales adelantos que imaginábamos quizás imposibles de obtener: no soluciona el conjunto de los problemas, pero define normas poderosas para la acción, y permite un viraje decisivo hacia un desarrollo mundial muy poco emisor en GES, fundado sobre modos de vida sostenibles, y dotado con las herramientas necesarias para adaptarse mejor a los impactos del cambio climático. El marco está allí, la acción debe seguir.

“¡El éxito de la COP21 es una victoria de equipo!”

¿Acaso el objetivo de limitar la elevación de la temperatura a 1,5°C no es un deseo imposible de alcanzar?
Es un objetivo ciertamente ambicioso pero central, e incluso vital. Para muchos Estados, en particular los Estados insulares y los países menos avanzados, un calentamiento a 2°C tendría ya consecuencias dramáticas. Con el acuerdo, los científicos del GIEC han recibido un mandato para preparar en 2018 un informe sobre la manera de lograr este objetivo de 1.5 °C. En materia de acción climática, es necesario fijarse objetivos ambiciosos, incluso si en su momento pueden parecer difíciles a alcanzar. Un ejemplo: cuando decidimos colectivamente en la COP20 de Lima, en diciembre de 2014, hacer un llamado a los países para que presentaran “contribuciones nacionales” con el fin de actuar en contra del calentamiento climático, poca gente apostaba por un éxito. No obstante, 186 de 195 países presentaron la suya, lo que cubre ¡más de 96% de las emisiones de gas de efecto invernadero! Una nueva dinámica está en marcha.

¿Pero por qué una primera revisión tan tarde, en 2023? Sobre todo que hay urgencia
En realidad, un primer balance colectivo de los compromisos de los Estados se llevará a cabo a partir de 2018. Los Estados evaluarán sus progresos, en la perspectiva de la preparación o la actualización de las contribuciones nacionales: será la oportunidad de marcar una nueva etapa en el fortalecimiento de nuestra ambición colectiva.

Se anuncian cien mil millones de ayuda a los países en desarrollo después de 2020. ¿Pero cómo aumentar esta cantidad después?
En la lucha mundial contra el cambio climático, las finanzas son la clave de la confianza. Vamos a avanzar por etapas sucesivas. El texto prevé fijar a más tardar antes de 2025 un nuevo objetivo financiero. Se afirma claramente la responsabilidad particular de los países desarrollados en el apoyo financiero y tecnológico hacia los países en desarrollo. El acuerdo alienta a otros Estados, por ejemplo los grandes países emergentes, a contribuir también de manera voluntaria.

“Lo llamaron el ‘climaratoniano’”

No se menciona la salida de las energías fósiles y de una economía con bajas emisiones de carbono ¿Esta perspectiva era demasiado ambiciosa?.
El acuerdo, que fija un objetivo a largo plazo relativo a atenuación de las emisiones de gas de efecto invernadero, equivaldrá en la práctica a la neutralidad carbono en la segunda parte del siglo. Se ha previsto igualmente un límite de las emisiones lo más pronto posible. Por lo que se refiere a opciones energéticas, el acuerdo deja a los Estados dueños de sus decisiones, pero se menciona explícitamente la importancia de las energías renovables, en particular para ampliar el acceso a una energía sustentable en los países en desarrollo, en particular África.

¿Cuál es su mejor o su peor recuerdo de esta COP?
Sólo conservaré buenos recuerdos a excepción quizás de ¡las noches sin sueño! Tanto surqué el mundo para esta gran causa que me apodaron el “climaratoniano”. El momento más intenso que conservaré en mis ojos y en mi corazón, es seguramente el de ayer: el conjunto de los representantes de los países del mundo de pie para aplaudir la aprobación del acuerdo. Un momento de concordia mundial, es un respiro poderoso y excepcional de optimismo para el porvenir. Es una gran suerte en mi vida haber podido contribuir a ello.

Cécile Amar et Richard Bellet - Le Journal du Dimanche
dimanche 13 décembre 2015

publicado el 20/01/2016

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