Octavo país del mundo por su territorio, la Argentina es el segundo de los países de América del Sur, después de Brasil, por su población y su superficie. Desde la crisis de 2002, el país se ha recuperado de manera espectacular y ha experimentado un fuerte crecimiento económico. A pesar de las frustraciones de la crisis, la presencia francesa sigue siendo importante y diversificada, contribuyendo al dinamismo de los intercambios comerciales entre la Argentina y Francia.
La Argentina ha experimentado un crecimiento promedio del 7,5% entre 2003 y 2010. Este crecimiento ha sido estimulado por el dinamismo de la exportación (en particular agrícola), los precios elevados de las materias primas alimenticias y una demanda interna alimentada por un aumento del gasto público del 35% por año.
Los intercambios bilaterales han alcanzado, en 2010, 1,6 millones €, progresión del 33% con respecto a 2009. La progresión de nuestras exportaciones es notable (+50,7% en 2010, a más de 1M euros). Los bienes de capital constituyen el 60%, y los productos relacionados con el sector automotriz más de un tercio.
Las importaciones de productos argentinos en Francia también van en aumento, pero mucho más modesto (+9,6%). Éstas están muy concentradas en los productos de la agricultura y de industrias alimentarias (más del 80% del total, 432 millones de euros en 2010).
El saldo (superávit) del comercio se establece en 473 millones de euros en 2010 contra 174 en 2009 y 73 en 2008. Francia fue, en 2010, el 8° proveedor de la Argentina.
Con un stock de IDE (Inversiones Directas Extranjeras) de 1,467 M euros (2009), Francia es uno de los primeros inversores en Argentina y las 250 empresas y grupos franceses implantados participan activamente en el crecimiento argentino. Esto se nota particularmente en el sector automotriz (30% del mercado para los dos francese, Renault y PEA), la gran distribución (40% del mercado), el sector agroalimentario (Danone y Bongrain), o de la energía (gas para Total, aparatos eléctricos para Schneider).
La Argentina es, en América Latina, el 3er destino regional para nuestras exportaciones, detrás de Brasil y México, pero delante de Chile y, en total, nuestro 4° socio comercial.
