Los compromisos de las empresas en la COP21 [fr]

Conferencia de París sobre el Clima – Paris Climat 2015: las empresas deben comprometerse en la lucha contra el cambio climático

Aunque los Estados están en primera línea de las negociaciones mundiales sobre el cambio climático, todos los agentes, públicos y privados, están afectados. «Ha llegado el momento de actuar a favor del clima, y las empresas deben participar en ello». [1] De forma directa o indirecta, contribuyen al cambio climático, por lo que son actores ineludibles para elaborar soluciones eficaces. La COP21 es una oportunidad única para promover las iniciativas empresariales relacionadas con la transición energética y ecológica.

Una parte de la solución a los problemas relacionados con el clima está en manos del sector privado

Como apunta Laurent Fabius, resulta ya evidente que «las empresas han demostrado que están cada vez más sensibilizadas con esta cuestión, tanto porque los empresarios tienen convicciones [...] como porque el crecimiento verde supone, también, un buen negocio. Los que se queden fuera de este negocio pueden acabar teniendo grandes dificultades». [2] El desarrollo de las estrategias bajas en carbono es beneficioso para las empresas. La transición ecológica no se opone al crecimiento económico: las empresas deben movilizarse y actuar a favor del clima.

Mucho más que antes, los compromisos adoptados a favor del clima por las empresas superan el mero marco de la responsabilidad corporativa: estos compromisos se integran hoy mejor en sus estrategias a largo plazo. Aún así, según el último informe del Carbon Disclosure Project, que estudia las estrategias verdes de las grandes empresas mundiales, las trayectorias de reducción de las emisiones adoptadas por la mayoría de las empresas que cotizan en Bolsa no alcanzan el objetivo de 1,5 o 2 °C. Declarar que se adoptan compromisos es pues un primer paso, pero la aplicación de los mismos no debe hacerse esperar. La COP21 representa en 2015 un marco privilegiado de acción y de diálogo para que las empresas definan sus ejes de trabajo y se posicionen de forma concreta frente al desafío mundial.

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La COP21, una oportunidad para alcanzar una movilización sin precedentes del sector privado

Durante varias décadas, los agentes económicos han adoptado una postura más bien discreta en este tema: esperaban a que se adoptaran políticas incitativas para actuar. Hoy, las grandes empresas demuestran cierto voluntarismo. Parece que están a la espera de marcos para llevar a cabo y hacer que se reconozcan sus esfuerzos. Han sido escuchadas: en el contexto de la COP21, el sector público ha creado las condiciones para poner en valor las iniciativas no gubernamentales.

Durante todo 2015 en Francia, varias cumbres internacionales reunirán a los sectores público y privado antes de la celebración de la COP21 para que dialoguen. Se trata de demostrar que la lucha contra el cambio climático es fuente de innovación. También se trata de animar a todas las empresas a emular esta actitud y a actuar a favor del clima. Así, durante la cumbre Business & Climate,1.500 representantes del mundo económico han expresado sus compromisos con estrategias verdes globales y enfocadas al futuro.

La valorización-incitación de las iniciativas privadas

En diciembre de 2015, las iniciativas privadas se inscribirán en el Plan de Acción de Lima a París, que constituye una primera forma de respuesta intergubernamental. La famosa «Agenda de las soluciones», obra de Francia, Perú y Naciones Unidas, pone de relieve las soluciones que aplican las empresas, las entidades territoriales y locales, las asociaciones, los gobiernos... El plan de acción anima a los agentes no estatales a unirse a esta Agenda, demostrando que la lucha contra el cambio climático ya se ha iniciado. También es un acicate para que las instituciones gubernamentales alcancen un acuerdo.

Para mostrar sus compromisos en la lucha contra el cambio climático, se invita a las empresas a unirse a las alianzas cooperativas ya existentes. De hecho, muchas de ellas ya han dado el paso. Caring for Climate reúne a empresas innovadoras que quieren sentar los principios de una estrategia de desarrollo ecorresponsable. We Mean Business Coalition reúne a varias decenas de empresas y de inversores para los cuales la transición a una economía baja en carbono es una forma de asegurar el crecimiento económico. En cuanto a la Portfolio Decarbonization Coalition, pretende animar a los miembros del sector privado a descarbonizar por lo menos 100.000 millones de dólares de inversiones institucionales... Son estas algunas de las colaboraciones sectoriales que impulsan ampliamente la Secretaría General de Naciones Unidas, la CMNUCC, las presidencias peruana y francesa de la COP20 y de la COP21 o también los distintos gobiernos que lideran las negociaciones.

En el portal Nazca [3], donde se listan las iniciativas colaborativas e individuales, a 20 de agosto de 2015 1.122 empresas habían registrado ya sus compromisos en la lucha contra el cambio climático, de las cuales el 75 % de las empresas que cotizan en el índice CAC40. Los proyectos de mitigación y de adaptación al cambio climático elaborados por el sector privado contarán con una visibilidad máxima durante la COP21: serán objeto de una presentación oficial el 5 de diciembre, durante el Día de la Acción Climática, un acontecimiento de alto nivel organizado en el recinto de las negociaciones de la ONU.

El gobierno francés quiere que se reconozcan los esfuerzos y los proyectos del sector privado. También invita a todo el mundo a comunicar sus objetivos y a poner en marcha mecanismos de seguimiento del cumplimiento de los compromisos.

Las empresas francesas innovadoras y comprometidas con la lucha contra el cambio climático

Las grandes empresas francesas responden. Animadas por el apoyo repetido de los poderes públicos a la innovación verde y por los mecanismos de incitación, han hecho suyo el tema del cambio climático. Planes de adaptación, reagrupación estratégica, plataformas de intercambio... La Agencia francesa de Medio Ambiente y Control de la Energía (ADEME) recopila los ejemplos de acciones privadas y público-privadas. Involucran a un número cada vez mayor de intervinientes. Aunque según el Carbon Disclosure Project las empresas francesas con estrategias relacionadas con el carbono maduras no representan más que el 35 % de la capitalización bursátil de los 250 mayores grupos franceses.

Varias de ellas han iniciado estrategias de limitación de las emisiones de carbono, de mejora del desempeño medioambiental, de innovación energética, de valorización de residuos... Para 2020, Lafarge se compromete a reducir un 33 % las emisiones producidas por la producción de cemento. L’Oréal, que invierte en todas sus sedes en energías renovables (fotovoltaica, biomasa...), pretende alcanzar, para la misma fecha, un objetivo de reducción de las emisiones del 60 %. Los productores de energía (Engie, EDF, Primagaz...) también reverdecen su producción buscando formas para limitar el impacto del transporte de la energía. Michelin, PSA, Renault, Airbus o la SNCF también innovan en cuestión de transporte sostenible: vehículos híbridos, neumáticos que mejoran el rendimiento de los vehículos, reducción de las emisiones aéreas y acústicas, etc. En cuanto a las grandes empresas de construcción Schneider, Saint-Gobain o Bouygues Immobilier, construyen sus edificios bajo el sello de la eficiencia energética.

Laureline Felder

N. B.: Las ideas y opiniones expresadas en el presente artículo, que tiene por objeto informar sobre la realidad de Francia hoy en día, no revisten ningún carácter oficial.

[1Tribuna «Le succès de la COP 21 dépend aussi des entreprises», publicada en Les Échos y The New York Times el 19 de mayo de 2015.

[2Discurso de clausura del ministro de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional durante la Semana empresas y clima, 22 de mayo de 2015.

[3Zona para la Acción Climática de Actores no-Estatales, acrónimo inglés de Non-State Actor Zone for Climate Action

publicado el 02/09/2015

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