Entre 1880 y 1914 la Argentina se convirtió en uno de los principales exportadores de materias primas. A las exportaciones de cueros y lanas se incorporaron en proporciones crecientes los cereales y las carnes.
Si la inmigración extranjera aporto los recursos humanos para ocupar un territorio despoblado y proveer la mano de obra necesaria para la puesta en explotación de tierras fértiles hasta entonces desaprovechadas, los capitales externos hicieron posible la capitalización del agro y el desarrollo de la infraestructura de servicios y comunicaciones indispensables para que el país aprovechara las oportunidades generadas por el aumento de la demanda mundial de alimentos.
En 1910 las inversiones francesas ocupaban el segundo lugar dentro del conjunto de capitales externos canalizados hacia en país. Esta fuerte participación francesa se relacionaba con la importante posición de Francia en el mercado financiero internacional.
La red de la compañía alcanzó
su máxima extensión hacia 1914 posibilitando una salida a
los excedentes agrícolas de las áreas cerealeras del centro
y norte de la provincia de Santa Fe y el este de Córdoba.
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A su vez, los ramales tendidos sobre el sur del Chaco permitieron el transporte de la producción de la Forestal que explotaba los vastos quebrachales chaqueños.
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| Convoy de quebracho, camino al puerto | El puerto de Rosario |
Finalmente en 1902 los capitales franceses obtienen la licitación de las obras del puerto de Rosario cuya explotación mantuvieron durante cuarenta años. En la Compagnie du Port dans Rosario tuvieron activa participación poderosas compañías como la siderúrgica Schneider y la gran compañía de montajes y construcciones Hersent.